Correr me hace feliz

14265068_332529313768128_1938110810319142520_nPor: Amauris de Js. Lora ¡Correr me hace feliz¡ Parece poesía, pero… ¿Cómo no decirlo? ¿Cómo no amar correr, si me ha regalado tanto? Tantas emociones, tantas sensaciones, tanta felicidad. Cómo no amar correr, si es el escape de la cruda realidad; de la rutina. Conquistar ciudades y quemar ese asfalto; desafiar montañas; recorrer muchísimos lugares, en carreras y entrenamiento: medallas, kilómetros, lesiones… Pero más importante: empujar los  límites más allá de lo que antes creíamos imposible, y ahora es rutina. El miedo se vuelve propósito, y el cansancio, orgullo. Como si fuera ayer, recuerdo, hace dos años, por invitación de unos amigos, completé mi primera carrera, algo difícil, pero nuevo en mi vida. Desde ese instante decidí explorar un deporte único, en donde no compites con nadie, sino, contigo mismo; y todo el que va cerca de ti es tu amigo, es tu hermano de causa. Sin mucha gente que creyera en mí, comencé de forma independiente, luego, me uní a un equipo y, junto a otros amigos, terminamos fundando nuestro grupo de corredores.
Alguien dijo una vez: «Aunque los caminos estén llenos de espinas y me esperen millones de dificultades, caminaré sobre ellos, seguro, firme, porque un hombre debe seguir adelante mientras todavía haya camino».
No son solo medallas, es la historia que representa cada una de ellas: la dificultad, el reto, el dolor y la voluntad; redefirnirte, para levantar los brazos en señal de victoria al final de cada carrera. a7b31dc8daa7f5880db29ef1b82eacbfNo soy el mejor de los corredores; quizá nunca lo sea, pero me conformo con ser el héroe de mi familia, y el de mis amigos también; ser inspiración para la gente que cree que no puede. Si alguien que en dos años ha cultivado amistades y sonrisas en cada uno de los pueblos que nos ha tocado correr, ese soy yo. Me ha tocado poner muchísimo empeño en esto, no lo puedo negar, pero Dios ha hecho la mayor parte. A Él sea toda la gloria, y en Su Nombre cruzaré montañas y valles, llevando esperanza conmigo, así que: ¡Sí se pudo! Y… ¡Sí se podrá! Feliz y agradecido. Entonces… ¿No amarte, running?,  si desde el primer día me enseñaste mucho. Recuerdo esa primera carrera, esos primeros 10 km. Esa primera vez que salí a correr, me puse un par de tenis, un pantalón corto y salí a conquistar.  Me creí vencido  en los primeros 5 km, pero ese mismo día comprendí que este deporte era para mí. Recuerdo que los siguientes 5km los hice con el corazón; ya no podía más, pero tampoco podía detenerme, y… ¡Seguí! ¿Cómo no amarte running?, si desde que corro, la sonrisa es parte de mí. Es inevitable no sonreír cuando corro. Recuerdo esas primeras carreras. El esfuerzo y mi entusiasmo fueron recompensados con creces al cruzar esa anhelada META. Cuánta satisfacción sentí; cuanto orgullo: ¡Lo había conseguido! ¿Cómo no amarte running?, si me enseñaste a ser persistente y a demostrarme con el paso del tiempo, que con trabajo y esfuerzo cualquier meta es posible, y no importa lo lejos que esté: con cada paso estás más cerca de lograrla. correr me hace feliz)( Cómo no amar correr, si correr me hace feliz, sobre todo, porque los fondos de cada evento en que participo, van a instituciones benéficas, sin fines de lucro. Al correr ayudo y al ayudar, soy más feliz aún. Correr no es mi vida, pero si parte fundamental de ella; es el condimento que le da un sabor especial a mi existencia.
Amauris de Js. Lora Corredor aficionado, profesor, santiaguero, 29 años de edad… y integrante de Joy RUNNERS.
     

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